SENEGAL

Bueno, este viaje lo hice con Pablo y Mamen en 2012. El objetivo era, no sólo viajar, sino contribuir socialmente a una causa. Por eso, nos las apañamos para reunir juguetes, ropa y material escolar en España. La idea era, una vez allí, repartirlos en colegios, orfanatos y aldeas.

Casualidades de la vida, fui a comprar una guía de viajes de Senegal y cuando fui a pagarla el dependiente de la librería me dijo que él había estado en Senegal y que si quería me podía dar el contacto de un guía local de confianza, Mamadou.

Así que, sin pensarlo dos veces, contactamos con él, le explicamos qué queríamos hacer y él se encargó de organizar todo por nosotros. Puso a nuestra disposición a «Julio», nuestro guía y a «Paco», nuestro conductor, que nos acompañaron en todo momento a lo largo de todo el viaje.

Gracias a ellos, conseguimos visitar tantos sitios en tan poco tiempo. Y, sobre todo, gracias a ellos tuvimos acceso a sitios tan recónditos y genuinos, a los cuales, sin la ayuda de un local, no hubiéramos tenido el privilegio de llegar y acceder.

Os dejo un mapa con los alojamientos disponibles en Dakar, para que reservéis el que más se ajuste a vuestras necesidades:

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DÍA 1

El primer día, nos lo pasamos viajando. Recuerdo cuando llegamos al aeropuerto, cada uno de nosotros llevaba 2 maletones de 20 kg cada uno lleno de material escolar, ropa y juguetes. Nosotros íbamos con lo puesto y una mochila de mano. La idea era llevar cuanta más ayuda mejor.

El vuelo era directo, pero recuerdo que cuando llegamos ya era de noche y estábamos cansados. Al llegar, nos estaban esperando Mamadou, Julio y Paco. Sin más, nos llevaron al hostal y nos emplazaron a la mañana siguiente temprano para comenzar nuestro viaje. Recuerdo que esa noche me picó una araña y me levanté que parecía que tenía una pelota de tenis en la frente…

Después de un rápido desayuno cargamos el coche y comenzamos la aventura. Antes de salir de Dakar, nos llevaron a visitar la Isla de Gorée, también conocida como la Isla de los Esclavos y ubicada a 3 kms de Dakar. Esta isla fue durante 3 siglos el punto más importante de tráfico de esclavos entre África y América. Recuerdo con especial asombro y tristeza la llamada «puerta de no retorno», aquella que cuando la cruzaban para embarcar significaba el adiós definitivo.

A continuación pusimos rumbo al sur y recuerdo que paramos a visitar el mercado de M’Bour a pie de playa, desde donde se podía divisar a los pescadores llegando con la mercancía fresca. Era impresionante la mezcla de contrastes, colores y olores.

Y por fin llegamos a la Isla de las Conchas en el pueblito de Joal -Fadiouth, donde visitamos los manglares en cayuco y pasamos la noche.

DÍA 2

El segundo día pusimos rumbo a Kaolak a través de interminables pistas de arena rojiza. Recuerdo con especial cariño y emoción que paramos en un poblado a dejar alguna ropa y juguetes.

En Kaolak, paramos a visitar su mercado de telas y pescado.

DÍA 3

Al día siguiente pusimos rumbo a la ciudad interior de Tambacounda, y de camino paramos en una aldea llamada Gourek Boukar. Allí visitamos la escuela y dejamos casi 30 kgs de lápices, cuadernos y libros. A modo de agradecimiento, la gente del pueblo nos dedicó unas danzas y bailes…¡en las que terminamos participando! Fueron momentos muy emocionantes e inolvidables.

DÍA 4

Este día pusimos rumbo a Bandafassi, en la región sur. Y, de allí, nos dirigimos a Iwol, una aldea remota a la que únicamente se podía acceder después de una hora de caminata y en la que entregamos unos 20 kgs de ropa.

Y de vuelta a la aldea donde pasamos la noche, visitamos la bonita cascada de Dindefelo, situada a escasos 2 kms de la frontera con Guinea.

DÍA 5

Y pusimos rumbo a la Isla de Karabane, para ello pasamos casi un día al completo conduciendo a lo largo del sur del país. Tras una breve parada en la ciudad de Ziguinchor, llegamos a esta preciosa isla.

DÍA 6

Tocaba poner rumbo de vuelta a Dakar y el camino más corto era hacerlo cruzando Gambia y el río del mismo nombre. Con la mala suerte de que se rompió la suspensión de nuestro coche y tuvimos que hacer el resto del camino a 20 kms/hora.

DÍA 7

Ya cerca de Dakar, hicimos una breve parada en un orfanato, donde dejamos los últimos juguetes. Fueron momentos emocionantes. Y, para terminar, fuimos a visitar el emblemático Lago Rosa, donde decidimos alquilar unos quads y dar una vuelta por los alrededores, incluídas las playas vírgenes cercanas.

DÍA 8

Y así fue como nuestro viaje llegó a su fin, estábamos cansados pero satisfechos y alegres al saber que habíamos contribuido con nuestro granito de arena a intentar que el mundo fuera un sitio más justo. Y, al mismo tiempo, habíamos conocido a gentes y lugares maravillosos que jamás olvidaremos.

Y colorín colorado este viaje se ha acabado. Si alguien quiere ver un poco más sobre cómo fue este viaje, puede ver este video que hice en su día.

Y, lo más importante, si buscas un buen guía en Senegal, puedes contactar con Julio aquí.

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